Reflexión Evangelio san Lucas 4:38-44

El Evangelio (Lc 4:38-44) narra tres asuntos distintos. 1) La curación de la suegra de Pedro: Al llegar a la casa de éste, le dicen a Jesús que la suegra de aquel tenía mucha fiebre, entonces la sana y así restaura una vida para el servicio, pues la señora una vez curada, de forma inmediata, se pone a servirles; 2) La curación de muchos enfermos en la noche después del sábado: Al caer la tarde, Jesús acoge y cura a los enfermos y a los poseídos traídos por la gente, que son considerados impuros y marginados por la sociedad, imponiéndoles las manos, y así los reintegra a la convivencia social; y, 3) La oración de Jesús en un lugar desierto y su insistencia en la misión: Jesús permanece unido al Padre mediante la oración y es así como recuerda que ha sido enviado por Él, de forma tal que mantiene viva en su ser la conciencia de su misión, sin atenerse a los resultados; pues la misión fue recibida del Padre y es ahí donde toma las decisiones; por eso, a pesar que la gente trata de detenerlo, les dice que debe ir a otras ciudades a anunciar el Reino de Dios y se va a predicar por las sinagogas de Judea.- Jesús, el refugio para todas las necesidades, no es una propuesta para un grupo predilecto sino la respuesta para todos, por eso se dona a los que abren el corazón, pues vino a redimir a toda la humanidad. Así las cosas, para el mundo de hoy el Evangelio de Cristo es el único camino de salvación pero debe ser anunciado por cada uno de nosotros, pues es la única manera de hacer presente y actual a Jesús .