Reflexión del Evangelio según san Lucas 8:19-21

Reflexión del Evangelio según san Lucas 8:19-21

El Evangelio (Lc 8:19-21) narra el episodio donde, según el Evangelista, la Madre y los hermanos de Jesús lo buscan pero al llegar al lugar donde se encontraba no logran entrar, pues había mucha gente y mandan decirle que lo necesitan pero Jesús al recibir el recado no le presta atención sino que expone: “Mi madre y mis hermanos son los que oyen la Palabra de Dios, y la ponen en práctica.” Este texto ha sido motivo de controversias y mal interpretado, aunque la única intención del autor sagrado es la de exhibir quienes son la verdadera familia de Jesús pero nunca la de atacar el dogma de fe de la Iglesia sobre la Perpetua Virginidad de María. Nótese que con sus palabras, Jesús ensancha su familia y da a entender que incluso la misma familia no puede alejarlo a uno de la misión dada por Dios Padre. Así las cosas, la nueva familia de Jesús está conformada por quienes escuchan la Palabra de Dios y la ponen por práctica. En otras palabras, forman parte de los discípulos de Jesús y por ende de su Iglesia, sólo aquellos quienes escuchan la Palabra de Dios, la acogen, comprenden y dan fruto; es decir, quienes creen y confían en Jesús, Palabra del Padre, esos nacen de Dios y forman su familia. Luego, sólo hay una forma de pertenecer a la familia de Jesús: Hacer la Voluntad de Dios; pues en palabras de Santa Faustina: “Mi santidad y perfección consisten en una estrecha unión de mi voluntad con la voluntad de Dios” (Num. 1107 DSF)”