En las Manos de Dios

En las Manos de Dios

+ Oh Dios, cuánto deseo ser una niña pequeña. Tú eres mi Padre, Tú sabes lo pequeñita y débil que soy, pues Te ruego, tenme cerca de Ti en todos los momentos de mi vida y especialmente en la hora de la muerte.  Oh Jesús, yo sé que Tu bondad supera la bondad de la más tierna de las madres.

DSF Num. 242