La Oración Humilde

La Oración Humilde

Oh Jesús mío, Tu sabes que hay momentos en los cuales no tengo ni pensamientos elevados, ni ardor de espíritu. Me soporto pacientemente y reconozco que ésta soy precisamente yo, ya que todo lo que es bello en mi es gracia de Dios.  En aquellos momentos me humillo profundamente e invoco Tu ayuda y la gracia de Tu presencia no tarde en llegar a un corazón humilde.

DSF Num. 1734