Reflexión del Evangelio según san Juan 1:19-28

Reflexión del Evangelio según san Juan 1:19-28

El Evangelio (Jn 1:19-28) trae el testimonio de Juan el Bautista ocurrido en Betania, al otro lado del río Jordan, donde estaba bautizando y fue dado los judíos que enviaron a algunos sacerdotes para interrogarlo sobre quién era pero él confesó no ser el Cristo. Luego, le preguntaron sí era Elías o el profeta pero dijo no serlo, afirmando ser la voz que clama en el desierto y los llamó a rectificar el camino del Señor. Ante lo cual, le preguntan por qué bautizaba y él respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia.» Los Evangelios prestan gran atención a la actividad y al testimonio de Juan el Bautista, quien fue ejecutado por Herodes en el año 30 d.C. y aún a finales del siglo I su liderazgo era muy fuerte entre los judíos. Razón por la cual, era importante divulgar el testimonio de Juan el Bautista, quien afirmó no ser el Mesías pero apuntó hacia Jesús, el Único Mesías, contribuyendo a irradiar mejor la Buena Noticia de Jesús. La invitación que se nos hace hoy es a dar testimonio e irradiar a la humanidad a Jesús, el Dios Vivo y Encarnado, de forma tal que muchos tengan la posibilidad de conocerlo y vivir una experiencia personal con Él, para tener una conversión tal, que todos sean capaces de imitarlo en todo, especialmente en obedecer la Voluntad Divina, única forma para que salvarse y gozar de la Vida Eterna: ¡Jesús, en Tí confío!. Para finalizar, también hoy es una gran oportunidad para orar por los mártires actuales del Evangelio, pues aún existen creyentes (hombres, mujeres, niños y ancianos) que son perseguidos, torturados, muertos y hasta masacrados, sólo porque aún hoy, existen personas que odian a Jesús y por ende, a los cristianos.